Me quedaré en el puerto
a maldecir las tardes del verano;
nadie recordará mi sombra junto al muelle
ni dirán los extraños que me vieron dormir
con la sal en los ojos;
vendrán a mí los nombres de otros días,
vendrán también las puertas
de los desposeídos,
sus hogares sin luz tras los recuerdos,
pero no las preguntas
ni las afirmaciones
de la infancia.
martes, diciembre 01, 2009
jueves, noviembre 19, 2009
Afuera el oro dulce de los pájaros,
el musgo que recorre los caminos,
las formas de un recuerdo,
el sol, sus brazos luminosos
dejados por qué sí
sobre las piedras,
los bordes de los muros.
Aquí la floración de los estantes,
el hueco de los entes que se alejan
en busca de su nombre,
los ojos del poema reescribiéndose
como un amanecer,
trazando a veces
las nubes del insomnio.
Escribo para ver desde el afuera
qué luz habita el polvo de las cosas
y cómo es que en su herida
los papeles
guardan el interior de las palabras.
el musgo que recorre los caminos,
las formas de un recuerdo,
el sol, sus brazos luminosos
dejados por qué sí
sobre las piedras,
los bordes de los muros.
Aquí la floración de los estantes,
el hueco de los entes que se alejan
en busca de su nombre,
los ojos del poema reescribiéndose
como un amanecer,
trazando a veces
las nubes del insomnio.
Escribo para ver desde el afuera
qué luz habita el polvo de las cosas
y cómo es que en su herida
los papeles
guardan el interior de las palabras.
miércoles, noviembre 11, 2009
Laura
Escribiré la historia de las hojas
tu nombre de seis años y el colegio
donde el tiempo no estaba
te llamaré otra vez desde la tarde
y me preguntaré por tu alegría
por tus manos ausentes
o tu boca
tu nombre no será de este camino
no serás tú siquiera de este mundo
un invento también de mi pasado
asomarás tu rostro entre la lluvia
con los primeros años
voy a escribirte ahora
te construiré un recuerdo
serás ésta
la que yo conocí
y de este modo
llenaré tu vacío con palabras.
tu nombre de seis años y el colegio
donde el tiempo no estaba
te llamaré otra vez desde la tarde
y me preguntaré por tu alegría
por tus manos ausentes
o tu boca
tu nombre no será de este camino
no serás tú siquiera de este mundo
un invento también de mi pasado
asomarás tu rostro entre la lluvia
con los primeros años
voy a escribirte ahora
te construiré un recuerdo
serás ésta
la que yo conocí
y de este modo
llenaré tu vacío con palabras.
miércoles, octubre 28, 2009
viernes, octubre 02, 2009
No sé si en la ciudad
podré mirar de nuevo los mangales,
atravesar los años que me restan;
si dejaré constancia de esos días
cuando mi cuerpo avance
en busca de la luz.
¿Cómo sabré si estoy,
si de regreso
mis pies cumplen el trámite del polvo;
de quién será el recuerdo
de los niños
jugando a media calle?
Diré tal vez un nombre,
esperanzado,
buscando en las paredes un fantasma.
La ausencia tocará
el hueco de los árboles
y abrasará el silencio
de la primera casa.
podré mirar de nuevo los mangales,
atravesar los años que me restan;
si dejaré constancia de esos días
cuando mi cuerpo avance
en busca de la luz.
¿Cómo sabré si estoy,
si de regreso
mis pies cumplen el trámite del polvo;
de quién será el recuerdo
de los niños
jugando a media calle?
Diré tal vez un nombre,
esperanzado,
buscando en las paredes un fantasma.
La ausencia tocará
el hueco de los árboles
y abrasará el silencio
de la primera casa.
miércoles, septiembre 23, 2009
viernes, septiembre 11, 2009
Los crisantemos huelen
digo
a sepelios y lentas oraciones
¿quién no ha ido a un velorio
a escuchar cómo el cielo se desploma
para ver a sus ángeles
convertidos en polvo
mientras afuera el ave de la noche
nos recuerda que todos volveremos?
los crisantemos huelen
afirmo
a cementerios poco concurridos
donde brillan los óleos
las campanas
los abrazos de siempre
las palabras:
“mi más sentido pésame
nos vamos
nos veremos mañana si Dios quiere
ten paciencia que el tiempo todo cura”
los crisantemos viven
creo
en la nariz del muerto que olvidamos
en las tumbas sin fechas
las que habitan el aire
su epitafio.
digo
a sepelios y lentas oraciones
¿quién no ha ido a un velorio
a escuchar cómo el cielo se desploma
para ver a sus ángeles
convertidos en polvo
mientras afuera el ave de la noche
nos recuerda que todos volveremos?
los crisantemos huelen
afirmo
a cementerios poco concurridos
donde brillan los óleos
las campanas
los abrazos de siempre
las palabras:
“mi más sentido pésame
nos vamos
nos veremos mañana si Dios quiere
ten paciencia que el tiempo todo cura”
los crisantemos viven
creo
en la nariz del muerto que olvidamos
en las tumbas sin fechas
las que habitan el aire
su epitafio.
jueves, agosto 27, 2009
Tus ojos recorrían el polvo de la lluvia
encender en tus manos una lámpara
a la hora en que el viento apagaba las luces
era ver por tu piel el temblor del relámpago
los dibujos arriba
ese cielo de ángeles mojados
el soplo funerario de las nubes
sonreías
Laura
cuando la luz volvía a tus cabellos
yo miraba tu boca
esperando el destello
y los rumores
que traía consigo la delicada llama.
encender en tus manos una lámpara
a la hora en que el viento apagaba las luces
era ver por tu piel el temblor del relámpago
los dibujos arriba
ese cielo de ángeles mojados
el soplo funerario de las nubes
sonreías
Laura
cuando la luz volvía a tus cabellos
yo miraba tu boca
esperando el destello
y los rumores
que traía consigo la delicada llama.
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